martes, 29 de mayo de 2012

Resumen del curso 2011/2012


Ahora que tengo más tiempo, creo que esto será uno de mis mayores entretenimientos a lo largo de este verano. Lo utilizaré para escribir a modo de diario. Me da igual a quién le guste y a quién no, solo digo que a quien no le guste, que se busque otra cosa que hacer y no leerlo para hacer críticas, simplemente lo hago por placer. El placer que da escribir tus sentimientos, en momentos tristes, alegres, depresivos, o simples días normales; y posteriormente, con otro estado de ánimo distinto volver a leerlo y recordar cómo sufrías esos momentos angustiosos en los que lo único que deseabas era escribir y no saber nada de nadie.

Hoy, mi estado de ánimo se puede considerar bastante bajo, o directamente nulo. ¿El porqué? Es fácil conocerle.

Empecé IIº de bachillerato de la modalidad de ciencias de la salud con bastante pesimismo. Soy pesimista, qué le vamos a hacer. Así si hago algo bien me alegro más que al contrario si pensase que todo me va a salir bien y finalmente me llevase chascos. Bueno, lo que estaba diciendo, que empecé IIº con el ánimo por los suelos, y la situación en la que estaba, con dos asignaturas de Iº arrastrando, pues no me ayudaba para nada.
La verdad, no me encontré perdida en ningún momento excepto en algunas asignaturas que nunca me han gustado. En Iº, lo que me pasó fue que no me encontré, y así acabé

En la 1º evaluación, las cosas seguían sin ir muy bien, tú me dirás, 3 asignaturas suspensas. Pero bueno, fui capaz de recuperarlas. Vale, hasta ahí no vamos mal.
Llega la 2º evaluación, ale, 4, y me doy con un canto en los dientes de que no me quedaron más... Pero claro, tenían que venir los quintos, esos quintos en los que haces de todo menos estudiar y claro, eso pasa factura, recuperar solo una por mi mala cabeza de ni leerme lo que iba a entrar en el examen

Vamos, y ya la 3º y la última. Me fui arrepintiendo de todo lo que decía al principio, y mi pesimismo de repetir. Menudo fraude, estar con gente con la que ni te hablas haciendo de nuevo el curso y espera a que no te quede alguna otra vez. Bueno, definitivamente me quedó solo química, la odiosa química que la llevo arrastrando toda la vida. Y se me ocurrió hacer la recuperación, me salió bastante bien, pero toma, un puñetero 3.5. Claro y yo que no quería hacer la PAEG, pues se lo dije a los profesores, que no estaban nada conformes con esa decisión y decían que me arrepentiría siempre. Quizás lleven razón, pero mi cabezonería no me la quita nadie, y si digo negro, va a ser negro  y punto.

Al fin y al cabo qué, pues con una para septiembre. Y va y me pregunta el de química “¿Pero cómo has sido capaz de quedarte con una?”, tss, como si yo lo hiciese por gusto.

Se lo digo a la gente y sí, que bien porque solo me quede una. Pero, ¿cómo que bien? Es lo peor que he podido hacer. En septiembre vete a buscar plazas para el módulo superior que quieres hacer


lunes, 28 de mayo de 2012

Uno de mis días sentimentales.


Bueno, hoy estoy en uno de estos días sentimentales como expongo en el título de la entrada. Verdaderamente no sé a qué es debido, me va bastante bien y no me quejo de nada, pero, vaya, ¿quién no ha tenido momentos así de vez en cuando?

Si me pongo a pensar, el motivo de estar nostálgica, creo que sí sé a qué es debido:
A perder a la persona que quieres.

Por ahora, va todo bastante bien como para que suceda algo malo, se diría que todo “va sobre ruedas”. Pero vete tú a saber qué pasa mañana, quizás venga la vida y me sorprenda.

Ahora tengo todo lo que siempre he querido tener; desde pequeña él ya me gustaba. Él no es para nada perfecto, es más, puede tener miles de imperfecciones para todo el mundo, solo que yo le veo con buenos ojos, y por eso le tengo como el mejor.

Pero bueno, a lo que iba, que hoy tengo un día sentimental. Creo también que se debe a que esta vez, me estoy enamorando, y esta vez de verdad.

Como he dicho más veces, solo logré enamorarme una vez de alguien, por poco que durase aquella relación. Enamorarse, para mí, es un sentimiento que le defino por llorar pensando en lo que pueda suceder que acorte una relación cuando está bien; Llorar por un futuro sin él.

Y esta vez es lo que me está pasando. Lo he hecho más veces, si. Pero creo que esta vez es la de verdad.

Me da por escuchar música melancólica, fijarme lentamente en las letras de las canciones lentas y suaves que recorren mis oídos y no han sido capaces de penetrarme con tal sutileza y dulzura como lo hacen ahora, e imaginarme todos los momentos representados en esas letras que me ocurren; momentos que vivo con él, porque él, es la base de mi alegría.